20090410

UNA MAÑANA CUALQUIERA EN EL AUTOBUS RUTA ALTAMIRA/ VILLA


La luz fue disminuyendo hasta dejar el lunes oscuro, frió y lluvioso.
Había charcos pequeños y charcos grandes,un grupo de muchachos caminaba jugando sobre ellos, y yo a solas conmigo misma a tu lado imaginaba lo bello que puede ser llenarse los ojos al ver caer grandes gotas de lluvia formando cisnes de cristal cuando se estrellan sobre ese pequeño lago urbano del parque frió,sin palomas, sin vendedores ambulantes.

ROMPIENDO EL SILENCIO DE LA NOCHE


Desvelados los gatos en los techos de las casas vecinas
hacen mas cortas mis madrugadas
donde no duermo buscándote
ansiándote en el alma
en la ternura que se despierta con la luna
los sesenta minutos de una hora tantas veces desgastada
deshojando la margarita del si y el no,
que no anuncia el final de esto
que tu y yo comenzamos a llamar algún día sin saber exactamente
como y cuando “nuestra Historia”
la historia de dos que aun se aman
y las noches de nostalgia cubren mis pies helados de espera
persiguen la oscura señal de que piensas en mi
como yo lo hago ahora mientras el silbato de el tren de carga que pasa por la libertad rompe el silencio de la noche y apaga la canción desesperada de los gatos que con melancolía buscan el calor de su pareja, ay que triste canción la de la espera, la del frió y la soledad instalada con cinismo en esta cama
donde estoy tuya.

ENCUENTRO CON LA NOSTALGIA


Estuve viajando en ti
tocando con las pestañas de mis ojos desvelados tus labios
con esa sonrisa ámbar que ya se instalo en tu cara
y mis dedos en esa prisa discreta alcanzan a tocar una de tus manos,
que no dice un ay!
Que no dice: ¿si?
Solo sujeta mis soledades y mágicamente se deshace de ellas

yo voy rindiéndome cada día un poco
convirtiéndome en esa costilla llamada Eva.