20090919

UN REDUCIDO UNIVERSO ONIRICO


Revelaciones 12: 9

Era algo como el alivio imperfecto de un hombre que sale de una pesadilla.
La línea de sombra
Joseph Conrad.

Que me persigue Satanás con sus demonios es una de mis peores pesadillas, me mortifico mucho, siento como su poderosa mano aprieta mi brazo y lo deja rojo, con los dedos marcados, todo es blanco y negro y solo la piel de mi brazo izquierdo está ardiendo, tan rojo que a veces he creído, claro en el sueño, que está desollada, pero no, después de mirar por un rato mi pobre brazo adolorido y ardiendo logro correr un poco, las piernas no me responden, comienzo a arrastrarme y Satanás y sus demonios me persiguen, no creas que se me presenta claro en el sueño, con cola, una pata de chivo, otra de gallo y cuernitos, no, Satanás es un hombre joven con corte de pelo como el príncipe valiente y camisa de John Travolta. Entro a una casa vieja de madera, algunas habitaciones están vacías, una tiene una cama alta como la de mi abuela, la cubre una colcha tejida de color aguacate, el tocador tiene el espejo viejo y apenas puedo ver mi imagen, me miro ahí de prisa por el temor de que los demonios puedan alcanzarme, entra una rebanada de luz por la ventanita, las cortinas vuelan con el viento, alcanzo a ver una huerta todavía en blanco y negro, con árboles muy esbeltos poblados de hojas tiernas, debe de ser primavera pues la luz de afuera es clara, casi azul, y siento esperanza al ver un poco de color, me hago el propósito de llegar ahí, quiero saltar por la ventana pero es tan estrecha que no quepo por ella, desisto, pero antes tomo el cepillo y me peino. Después estoy en el porche, hay unas macetas hechas de latas de chile jalapeño de las grandes y todavía se les ve la etiqueta de “Herdez” con unas malvas casi marchitas, y unos geranios churidos tan pachichis y llenos de polvo que ahí el abandono no llega por temor a marchitarse. Mi papá a un lado de la puerta de “screen” roto se toma una cerveza, está en calzoncillos y camiseta, y con los zapatos puestos y calcetines, sigue pisteando y no me dice nada, a pesar de que me ve aterrorizada casi arrastrándome, el corazón se me sale del pecho y le suplico a Dios despertarme de esa pesadilla, a veces en el sueño pienso que no es casualidad, que no es un sueño… que Satanás terminará por llevarme con él. Un día, en el sueño claro, voy a enfrentármele y le preguntaré que quiere de mi, pues a estas alturas de mi vida y de los sueños ya me cansé de huir, pero siento tanto miedo - en el sueño claro, pero también al despertarme - que hasta ahora no he podido ponerle un hasta aquí, me despierto muy sobresaltada, no soy capaz de estirar los pies, estoy completamente encogida en la cama, y siento un gran temor de estirar las piernas pues pienso que en el pie de la cama está Satanás listo para jalarme y llevarme al infierno con él. Despierto a mi esposo y me dice vete al diablo, déjame dormir. Y así pues quien va a estar tranquila, quien va a poder conseguir sus sueños.

EN LA FOTO :FRAGAMENTO DEL MURAL DE ROSENDO MENDEZ QUE SE ENCUENTRA EN EL PALACIO DE CULTURA DE TIJUANA

20090918

COMENTARIO EN UN AUTOBOS AZUL Y BLANCO RUTA ALTAMIRA/ VILLA


Pase tantísima soledad, con decirte:que pensé, que sentí, que me había abandonado hasta mi sombra.

PAL AZGAR O EL NIÑO PERDIDO



El silencio pesa como roca atada a mi cuello
aquí donde busco restos de mi alma
entre peces y estrellas

Vuelan mis labios
buscando encontrar la pradera húmeda de tu mirada de onix
un suspiro aparece
rompe la muda mañana.
y las hormigas caminan diligentes sobre los brazos vacíos

Ven a contar las lágrimas que se estancan debajo de mis ojos.

Hoy llévame a danzar descalza la canción verde del viento


En el camino que lleva a la escuela de Nina, antes de los cuatro tauros (los árboles que te conté alguna vez) se escucha una canción, es como un murmullo seco y triste, son las voces de las hojas de los eucaliptos, de los pirules, y los silver dólar, que con sus ramas que cuelgan largas y lánguidas, toman el viento lo enredan en sus hojas es entonces que exhalan con profundidad ese murmullo misterioso.

Podría llevarte por ese camino, el de la canción del viento y de las hojas…tomarte muy fuerte de tu mano suave y calida, de tu mano generosa que nada me esconde y sentirme feliz, ver como mis pies desnudos de uñas rosas se abren paso sobre la alfombra de hojas secas, doradas , crujientes, dando lo que queda de ellas antes de que el viento se las lleve. Seguro tu me acompañarías confiado, en silencio descubriendo con alegría callada, las libélulas rojas que a veces aparecen por ahí, son pequeñas, de un rojo marrón que parece hervir espeso por su pequeño cuerpo delicado casi transparente.

Pero no podremos ir, hay un gato muerto, que con su fetidez apenas permite que el eucalipto perfume con su olor expectorante. Las moscas y las hormigas en unas semanas terminaran con el. Entones quizás podrás caminar los escasos 20 metros que guardan esa canción que alguna vez soñé llevarte a conocer

AMAR/ O ENTRE CORTAZAR Y PONIATOWSKA


Firme en su asiento el castillo desafía
La salvaje sinfonía
De las olas y del viento.
Gaspar Núñez de Arce



Soy una atalaya.
Una columna inmóvil
Que espera ver aparecer
el rayo verde y fugaz

No parpadeo
No suspiro
Ni miro la manecilla que marca los segundos
Espero
Paciencia ven, tómame de la mano

Mis ojos al acecho
Buscan con las nubes de la tarde
El efímero y verde rayo de luz.



La distancia entre mi casa y el mar ahora es corta, antes no. Cuando niña , el dia que conocí el mar, el corazón se me hizo grande dentro del pecho, mis ojos no alcanzaban a registrar el enorme azul, ese enorme misterio liquido y profundo, corrí a la orilla y una espumita casi extinguiéndose se enredo en mis pies, el sol me tomaba de los brazos con fuerza y yo había perdido una sandalia y el sombrero, había caracoles conchas y cangrejos regados a mi paso, mis padres tomaban vodka con cocos, lejos de mi, cubriéndose del sol ,bajo un gran circulo hecho de palma, cantando con sus primos. Yo metía a la arena mis manos y la miraba escurrirse poco a poco entre mis dedos. ¿Has escuchado el sonido de los dedos penetrando los granos dorados, como azúcar mascabado, granitos de arena del color del piloncillo, del color de la miel, del color de las almendras y los piñones?
Allá donde el agua humedecía la arena construía castillos mal proyectados, pequeñas torres hechas con mis manos torpes y pequeñas, la desilusión se me clavaba en los ojos solos, no lloraba ni gemía, por que no me enseñaron a llorar.

Las gaviotas me tenia sin cuidado y en mi soledad forzada, miraba como jugaban otros niños, corrían gritando detrás de un balón, con un pequeño balde rojo recogían agua del mar, para derramarla sobres sus castillos, adornados con cáscaras de coco, conchas y palitos.

El agua era un sueño espumoso, incansable, en su eterno retorno, amenazando siempre con ir mas lejos, atraparme los pies y jalarme a su misterio verde claro,profundo.

Contigo el mar es otro, ¿o sera que pasaron los años me hicieron fuerte y se llevaron mis miedos? Contigo el mar canta como barítono profundo, la canción de la sal y de las olas, la melodía del abrazo de sol,la los trigales líquidos que llaman a las gaviotas a clavar sus picos. Y es sal y es beso hirviente, es humedad cercana al olor de amar, cántaro salitroso, es caracol llamando al rito de las manos, a la ceremonia de los besos, es las miradas clavándose mas allá de los ojos, llegando al alma azul. Contigo aparece el violeta, como las nubes después de las cinco, como las miradas de los migrantes que miran sin descanso a traves del muro, las playa del otro lado, sin confesarnos sus sueños y sus esperanzas respirando difícilmente, hundiéndoseles el pecho, buscando desesperadamente algo que les de fuerza para resistir la incertidumbre, el miedo palpitándoles en los costados llenos de vacíos. Del adiós, la despedida, y el comienzo.

Contigo se hace la tarde, contigo viene la noche, y la luna que se mece sobre la oscura manta del mar, contigo la sal de sus olas esta en tu boca,
Contigo me abrazo al mar, a tu pecho y mis brazos líquidos te rodean y me calman el corazón asustadizo y malo para dormir, malo para soñar.
Contigo en lo profundo del mar escondo los miedos, y tu mano de espuma me toca los labios y me dice amor, amar, a mar, mar, mar, mar…Amar…
Agua, pequeña brisa dulce, agua, gotitas verdes dentro de tus ojos, agua transparente, fresca cristalina en tu boca, agua, espesa y embriagadora, ansiosa por salir de tu vientre al mío. Eres agua, eres mar, eres sal y espuma, sol, grumo del canto del caracol, eres grito espeso de peces y delfines, de gaviotas y algas, eres la mano de triton llena de sol sobre mi pelo, debajo de mis ojos, en mis parpados y mi nariz, eres el agua que escurre sobre los pechos en erupción de las sirenas, eres tu, ahí frente al mar conmigo compañía, eres canción incandescente, la sed salada que se hidrata en tu boca marina, eres la costra del mar que toco con mi mano y acaricio sin descanso ,eres como olas que salen de un soplo del mar, eres mar, agua, eres Amar, eres canto salado y fresco y yo no estoy sola en ese mundo liquido azul de amar, enorme y reposado , eres el vuelo , el viento bajo las alas de los pájaros, la estela del pez que nada sin reposo, eres arena de amor, eres la sombra que se esconde en el mar, y mis brazos te esperan, se abren y te llaman para el abrazo de las cinco, para el beso debajo del faro, para entrelazar los dedos mientras caminamos a la orilla del azul.

Aquí esta el mar
¿Escuchas su violenta llamada entre las rocas sin descanso?
Mario Bojorquez.